Suplantación de identidad y wifi públicas: la nueva pesadilla digital
La tranquilidad online se ha esfumado. La inteligencia artificial, antes promesa de eficiencia, se ha convertido en una herramienta de fácil acceso para los ciberdelincuentes, y la suplantación de identidad es ahora una amenaza palpable, según confirman los máximos responsables de Tecnología de Samsung e HP Iberia. La vulnerabilidad es real, pero, sorprendentemente, la solución podría estar a un clic de distancia.
La ia democratiza el engaño: un riesgo creciente
Santiago Izquierdo, responsable de Tecnología de Samsung Iberia, y Melchor Sanz, CTO de HP Iberia, coinciden en que protegerse de los ataques cibernéticos es más sencillo de lo que muchos creen. Sin embargo, la facilidad con la que la IA permite la suplantación de identidad es alarmante. Sanz, con una contundencia poco habitual, advierte que “es relativamente fácil utilizar una inteligencia artificial para suplantar a otra persona”. No hablamos de ciencia ficción, sino de una realidad que se materializa en la capacidad de replicar voces, imágenes y patrones de comportamiento con una precisión asombrosa.
Pero la amenaza no se limita al uso malicioso de la IA. Las tácticas tradicionales, como el phishing a través de correos electrónicos infectados con malware o el uso de redes WiFi públicas desprotegidas, siguen siendo una puerta de entrada para los estafadores. Y aquí es donde la mayoría de los usuarios cometen el error fatal: la confianza ciega en una conexión WiFi gratuita.
La proliferación de servicios que integran IA, como el de Target para realizar compras automatizadas, ilustra un punto delicado: incluso las empresas punteras pueden sufrir errores con consecuencias económicas para el usuario. Pero eso es sólo la punta del iceberg.

Wifi segura: la herramienta olvidada de samsung
Ante este panorama desolador, Samsung ha lanzado un sistema de alertas capaz de detectar usos indebidos de permisos por parte de las aplicaciones. Pero la verdadera joya escondida es la función WiFi Segura, que Izquierdo califica de “desconocida”. Esta configuración, simple de activar, cifra la conexión al utilizar redes públicas, impidiendo que terceros intercepten los datos. “No entiendo por qué tan poca gente tiene activada la WiFi segura”, se lamenta Izquierdo, revelando una desconexión preocupante entre la Tecnología disponible y su adopción por parte de los usuarios.

Protección en capas: del arranque seguro al antivirus
HP, por su parte, ha integrado sistemas para detectar la manipulación de vídeos y audios mediante IA, una medida que, aunque valiosa, no es suficiente. Melchor Sanz enfatiza la importancia de activar el arranque seguro, una opción que evita que el disco duro sea accesible desde otros ordenadores. Además, recomienda el cifrado del disco duro y, sobre todo, la instalación de un antivirus. “No instalar uno hoy en día es la muerte”, afirma Sanz con contundencia, añadiendo que “aunque sea el antivirus gratuito de Microsoft, el Defender”, es preferible a nada.
La filosofía de “confianza cero” se ha convertido en la norma. Desconfiar por defecto de cualquier alerta, incluso las que parecen provenir de fuentes legítimas, es ahora una necesidad. La complejidad del panorama digital exige una actitud proactiva y una constante actualización de las medidas de seguridad. La pasividad es el terreno fértil para los ciberdelincuentes.
La cifra habla por sí sola: el coste medio de una brecha de seguridad para una pequeña y mediana empresa se sitúa en más de 30.000 euros, sin contar el daño reputacional. Un precio demasiado alto para ignorar las recomendaciones de los expertos. La seguridad digital no es un gasto, es una inversión en la supervivencia.
