Spc se reinventa: de fabricante a consultor tecnológico para el futuro
En un movimiento audaz que redefine su trayectoria, SPC, la marca española de electrónica con casi cuatro décadas de historia, abandona la línea de ensamblaje para convertirse en consultora tecnológica especializada. El cambio, anunciado en el Mobile World Congress 2026, responde a la creciente presión de la competencia asiática y a la necesidad de diferenciarse en un mercado saturado.
Un giro estratégico impulsado por la necesidad
SPC, nacida en 1987 en el País Vasco, comenzó fabricando teléfonos fijos y ha evolucionado hasta ofrecer una amplia gama de productos, desde smartphones para el público general y personas mayores, hasta tablets, relojes inteligentes y accesorios. Pero la agresividad de las marcas chinas y la logística de los grandes traders han hecho mella en la compañía, obligándola a replantear su modelo de negocio. “Ya no somos fabricantes de electrónica, sino consultores de Tecnología”, afirma Teresa Acha-Orbea, CEO de SPC, en una entrevista reciente.
La compañía no renuncia a la fabricación, pero se centrará en dispositivos más complejos, dirigidos a nichos específicos y a instituciones públicas. Un claro ejemplo es el Zeus Halo, una plataforma de teleasistencia inteligente para el cuidado de personas mayores, que integra dispositivos conectados y wearables, y que se dirige directamente a entidades gubernamentales.
Pero el cambio no se limita al sector público. SPC también se enfocará en ofrecer servicios de consultoría a empresas, aprovechando su experiencia acumulada en casi cuatro décadas en el sector tecnológico. La CEO reconoce que el conocimiento adquirido en la fabricación de hardware es un activo valioso que pueden transferir a sus clientes.

Niños y mayores: pilares de la nueva estrategia
SPC ha identificado dos mercados clave en los que ha estado invirtiendo en los últimos años: los dispositivos para niños y para personas mayores. Para este último segmento, además de los smartphones diseñados específicamente para la tercera edad, como el reciente Zeus 2 Pro, la compañía lanzará servicios de pago a través de su aplicación SPC Care, con suscripciones mensuales accesibles que incorporarán inteligencia artificial para reducir costes.
En el ámbito infantil, SPC busca consolidar su ecosistema, uniendo sus tabletas Gravity (uno de sus productos más vendidos) y relojes Smartee en una solución más completa y conectada. “Ya teníamos tablets para niños y relojes, pero ahora nos vamos a centrar en crear el ecosistema de los niños, como hemos hecho con los mayores”, explica Acha-Orbea, quien confiesa haber pasado por una etapa de resistencia al uso de pantallas en sus propios hijos, pero ahora reconociendo la importancia de acompañar y educar en el uso responsable de la Tecnología. La iniciativa SPC Circles, basada en círculos de confianza, busca precisamente facilitar este acompañamiento para los menores.
SPC ha demostrado una notable capacidad de adaptación a lo largo de su historia. Ahora, su apuesta por la consultoría tecnológica y el enfoque en nichos específicos, junto con su compromiso con la seguridad y la educación digital, podría ser la clave para asegurar su supervivencia y prosperidad en un mercado cada vez más competitivo. La empresa alavesa no solo resiste, sino que se reinventa, demostrando que la flexibilidad y la innovación son las mejores armas para enfrentarse a los gigantes tecnológicos.