Samsung sube los precios de sus buques insignia: ¿culpa de la ia?
Samsung está ajustando
los precios de sus modelos estrella Galaxy Z Fold 7, Galaxy Z Flip 7 y Galaxy S25 Edge en Corea del Sur. La noticia, que ha saltado a la prensa especializada desde fuentes chinas, se produce en un contexto de subida generalizada de los precios de la memoria RAM y, curiosamente, de la depreciación del won coreano. Un movimiento que, aunque circunscrito al mercado doméstico, podría sentar un precedente para el futuro.El incremento: ¿cuánto pagaremos más?
El ajuste de precios afectará a las versiones de 512 GB de los dispositivos mencionados, que verán incrementada su etiqueta por 100.000 wones (unos 65 dólares). Los modelos con 1 TB de almacenamiento sufrirán un aumento aún mayor: 200.000 wones (aproximadamente 130 dólares). Las versiones con menor capacidad de almacenamiento permanecerán, por ahora, sin cambios.
Para poner en contexto la magnitud de este incremento, la Galaxy S25 Edge con 512 GB ahora costará 1.739.000 wones (1.137 dólares), frente a los 1.639.000 wones (1.071 dólares) de su precio de lanzamiento. Similarmente, el Galaxy Z Fold 7 (512 GB) subirá de 2.537.700 a 2.637.700 wones, y el Galaxy Z Flip 7 (512 GB) pasará de 1.643.400 a 1.743.400 wones. La cifra habla por sí sola: un aumento significativo que impactará directamente en el bolsillo del consumidor.

Más allá de la memoria ram: el peso del won coreano
Si bien la escasez de memoria RAM, impulsada por la creciente demanda de inteligencia artificial, es un factor importante, Samsung está mitigando las pérdidas causadas por la depreciación del won coreano, que ha alcanzado mínimos históricos en 17 años. Esta fluctuación en el tipo de cambio ha obligado a la compañía a ajustar los precios para mantener sus márgenes de beneficio en un mercado tan sensible como el coreano.

¿Un final de ciclo para estos modelos?
Pero hay un detalle que merece la atención: estos aumentos de precio se producen en modelos que se encuentran en la fase final de su ciclo de vida. Se espera que la Galaxy Z Fold 8 y la Galaxy Z Flip 8 sean presentadas en verano, lo que sugiere que Samsung podría estar liquidando inventario y maximizando los beneficios antes de la llegada de las nuevas generaciones. Recordemos que, incluso, la Galaxy S26 ya experimentó un aumento de precio en su lanzamiento, incluso con precios de RAM y almacenamiento más contenidos.
Lo que nadie cuenta es que, en un mercado tan competitivo, Samsung se permite este lujo precisamente porque goza de un poder de influencia considerable en su mercado local. La dependencia del mercado coreano es palpable, y la compañía sabe que sus consumidores locales son más tolerantes ante este tipo de ajustes.
¿El futuro de los precios de samsung?
Esta medida podría no quedarse solo en Corea del Sur. Si bien es poco probable que veamos incrementos similares en los mercados occidentales, la posibilidad de que los modelos futuros de Galaxy, especialmente las versiones de 512 GB y 1 TB, incorporen este aumento de precio como una práctica estándar, no es descartable. La compañía ha demostrado ser flexible en su estrategia de precios, y la situación actual del mercado de la memoria podría obligarla a asumir este costo de forma recurrente.
En definitiva, la subida de precios de Samsung en Corea del Sur es un síntoma de los tiempos: un mercado globalizado, con tensiones geopolíticas y una creciente demanda de Tecnología que obligan a las empresas a adaptarse y, en ocasiones, a trasladar esos costos a los consumidores. Mientras la inteligencia artificial sigue demandando más y más memoria, las finanzas personales de los usuarios se verán, inevitablemente, afectadas.
