Samsung exige un sueldo de cuasi $400 por un teclado para su tablet
Samsung ha lanzado una bomba a los usuarios de la Galaxy Tab S11 Ultra: un teclado “Pro” que, además de un diseño robusto, exige un desembolso cercano a los 400 dólares. Sí, casi un tercio del precio de la propia tablet. La pregunta que flota en el aire es: ¿realmente vale la pena esta inversión para convertir la Tab S11 Ultra en algo parecido a un portátil?
Un hinge de metal y botones personalizables: ¿suficiente para justificar el precio?
La compañía surcoreana no escatima en detalles. El nuevo teclado presume de un hinge de metal y un cuerpo de aluminio, prometiendo resistencia y una estética superior. Integra un botón Dex dedicado, tres teclas personalizables para lanzar aplicaciones favoritas y, lo que llama la atención, un botón para activar la inteligencia artificial de Samsung. Sumado a un trackpad generoso, la experiencia apunta a ser similar a la de un portátil, pero con un precio que pone en entredicho su accesibilidad.
Pero lo que nadie cuenta es que, si ya has invertido más de mil dólares en la tablet, añadir casi 400 dólares al carrito para un teclado es una decisión que requiere una reflexión profunda. ¿Es este un accesorio o una extensión considerable de la funcionalidad del dispositivo?

La alternativa slim: menos potencia, más bolsillos
Para aquellos que buscan una opción más asequible, Samsung ofrece el teclado Book Cover Keyboard Slim, con un precio de 209.99 dólares. Este modelo, aunque más delgado y ligero, sacrifica durabilidad (adiós al metal y aluminio) y la presencia de un trackpad. Aunque permite escribir sin problemas, la falta del trackpad obliga a recurrir a un ratón Bluetooth o al S Pen para una navegación fluida, limitando su utilidad para tareas profesionales o académicas intensivas.
La cifra habla por sí sola: mientras algunas marcas, como Lenovo, incluyen teclado y stylus en el paquete de sus tablets de gama alta por un precio similar al de la Tab S11 Ultra, Samsung opta por una estrategia que prioriza la rentabilidad por accesorio, dejando a los usuarios a decidir si están dispuestos a pagar la prima por la experiencia “Pro”.
En definitiva, Samsung ha creado un teclado con potencial, pero su precio estratosférico lo convierte en un capricho para unos pocos. Para la mayoría de los usuarios, un portátil tradicional podría ser una inversión más sensata y versátil. La estrategia de Samsung parece más enfocada a exprimir el máximo beneficio de su ecosistema, dejando a los consumidores con la duda de si la innovación justifica un golpe tan cuantioso al bolsillo.
