Oriente medio al borde del abismo: el petróleo se dispara y las bolsas huyen despavoridas
La escalada de tensión en Oriente Medio ha sumido a los mercados financieros en una vorágine de incertidumbre. La entrada en escena de los hutíes, con el respaldo de Irán, y el despliegue de fuerzas estadounidenses han encendido las alarmas, anticipando un conflicto prolongado que ya está teniendo consecuencias devastadoras en la economía global.
El pánico se apodera de asia: desplomes bursátiles sin precedentes
Las bolsas asiáticas han sido las primeras en sentir el golpe. El Nikkei 225 en Japón se desplomó un 3,3%, y el índice surcoreano un alarmante 3%, arrastrado por la caída de las acciones tecnológicas. Un indicador regional se hundió un 1,9%, alcanzando su peor nivel del año. El temor a que el alza del precio del crudo frene el crecimiento económico ha provocado una estampida de inversores hacia activos más seguros.
El crudo Brent ha reaccionado con una subida de 2,3%, superando los 115 dólares el barril, acumulando un incremento cercano al 90% en lo que llevamos de año. Pero la escalada no se limita al petróleo; el aluminio también se ha disparado hasta un 6% tras los ataques iraníes a plantas de producción en la región.
La situación se agrava con la llegada de tropas estadounidenses adicionales, alimentando los temores de una intervención militar directa contra Irán. Según el Wall Street Journal, el presidente Trump está sopesando una operación para extraer uranio iraní, una decisión que podría ser el detonante de una guerra a gran escala.
Como apunta Hebe Chen, analista sénior de Vantage Global Prime, “los mercados anticipaban un conflicto breve y contenido. Ese optimismo se ha desvanecido con la entrada de los hutíes. La perspectiva ahora es la de una guerra prolongada y, por tanto, mucho más costosa”.

La política de trump: ¿negociaciones secretas o mera retórica?
En medio del caos, las declaraciones contradictorias del presidente Trump sobre las negociaciones con Irán complican aún más el panorama. Si bien afirma que el país ha “cedido” en la mayoría de sus demandas, Irán las rechaza públicamente. Yugo Tsuboi, estratega jefe de Daiwa Securities, subraya la necesidad de una confirmación clara por parte de Irán sobre si realmente se están llevando a cabo estas negociaciones.
La opinión de Garfield Reynolds, líder del equipo de MLIV Asia, es contundente: “Las acciones seguirán a la baja esta semana, a medida que las repercusiones de la guerra se extiendan por todos los sectores. Los bonos, en cambio, podrían obtener mejores resultados, dado el riesgo de una desaceleración económica severa”.

El impacto en los mercados globales: bonos, divisas y criptomonedas
El nerviosismo se extiende a otros mercados. La deuda asiática con grado de inversión ha encarecido su protección, y la rupia india ha registrado su mayor ganancia desde febrero, impulsada por medidas del banco central para frenar la especulación. El yen japonés se ha fortalecido frente a todas las demás monedas, mientras que los bonos del Tesoro estadounidense también han ganado terreno.
Los gestores de fondos se preparan para un impacto económico significativo, anticipando una eventual recuperación del mercado de bonos. Los economistas han revisado a la baja sus previsiones de crecimiento y han incrementado la probabilidad de una recesión, a medida que el alza de los precios de la energía, los costes de endeudamiento y la caída de la bolsa se hacen sentir.
Macquarie Group Ltd. advierte que el petróleo podría alcanzar los 200 dólares el barril si el conflicto se prolonga hasta junio, con el estrecho de Ormuz cerrado. La cifra, escalofriante, evidencia la magnitud del riesgo que acecha a la economía mundial.
Como concluye Wee Khoon Chong, estratega sénior de BNY en Hong Kong,