Movistar: la nueva estafa del router que desconfía de todos

El ciberdelito se extiende por Castilla y León, aprovechando la creciente preocupación por la seguridad online. Un nuevo modus operandi, silenciado por la Guardia Civil, está robando identidades y accediendo a cuentas bancarias a través de llamadas falsas de Movistar.

El truco de los técnicos invisibles

Los delincuentes, expertos en ingeniería social, se hacen pasar por personal de la compañía para convencer a los usuarios de que su router WiFi presenta un fallo de seguridad. Un esquema tan pulido que, según fuentes policiales, es fácil de ejecutar, incluso sin conocimientos técnicos avanzados. La clave reside en la manipulación psicológica y la creación de una sensación de urgencia, alimentando el pánico por la pérdida de conexión.

La estrategia es, sin embargo, muy clara: primero se introduce el problema del router, luego se habla de actualizaciones necesarias y, finalmente, se solicita la verificación de la identidad del usuario. Pero el verdadero objetivo, y el más peligroso, es obtener acceso a las aplicaciones bancarias mediante la solicitud de un código SMS, un dato que, paradójicamente, el estafador simula recibir.

La armazón de la confianza: un guion ingenioso

La armazón de la confianza: un guion ingenioso

Lo que no revelan es que la aplicación que se insta a descargar no es más que un programa de control remoto. Una vez concedida la autorización, los atacantes pueden monitorear la pantalla, acceder a archivos y, lo más grave, a la información sensible de la aplicación bancaria del usuario. Este nuevo tipo de fraude, que se asemeja a la clásica estafa del “hijo perdido”, se aprovecha de la vulnerabilidad humana y la creciente desconfianza en la seguridad digital.

La Guardia Civil ha detectado que la mayoría de las víctimas, sin dudarlo, proporcionan el código SMS solicitado. Ninguna compañía, insisten INCIBE y las operadoras, llamará por sorpresa para solicitar un software o un código de verificación que llegue por mensaje. Si hay un problema real, la asistencia se gestiona a través de una cita previa con un técnico de Movistar o mediante una llamada directa al servicio de atención al cliente. En estos casos, la compañía no tiene conocimiento de ningún fallo en el router.

La verdad tras la llamada: precaución y verificación

La verdad tras la llamada: precaución y verificación

Ante esta escalada de estafas, es crucial mantener la máxima cautela. Ante cualquier llamada que sugiera un problema técnico con el router o con la cuenta bancaria, lo más sensato es cortar la conversación y verificar directamente con Movistar la existencia de algún inconveniente. La compañía no se hará responsable de las pérdidas ocasionadas por la entrega de información personal a través de canales no oficiales.

La experiencia de Movistar, como la de muchos otros usuarios, refleja una realidad preocupante: la ciberseguridad ha dejado de ser una cuestión técnica y se ha convertido en un desafío social. La capacidad de engaño de los delincuentes, potenciada por la inmediatez de la comunicación digital, exige una vigilancia constante y una formación en seguridad online.