Microsoft: la ia no debe dejar a nadie atrás, según su directora
Sonia Marzo Arnáez, directora de Capacitación en Inteligencia Artificial de Microsoft España, tiene claro que la adopción de la IA no puede convertirse en una nueva brecha social. Su experiencia en maratones, donde conoce bien la lucha contra el “muro”, la inspira a impulsar la formación básica en IA para asegurar que nadie se quede rezagado en esta revolución tecnológica.
La ia: una oportunidad que requiere estrategia
La Inteligencia Artificial es, sin duda, una gran oportunidad, pero también un desafío considerable. Mientras que en el sector tecnológico la IA está muy presente, la realidad es que el 95% de la población aún carece de acceso real o conocimiento suficiente para aprovecharla. España, que ocupa el sexto lugar mundial en el uso de IA, necesita urgentemente una revisión de su estrategia. No basta con ser un usuario; es crucial utilizarla de forma ética y responsable.
La posibilidad de que las desigualdades económicas se amplíen es real, pero evitable. Microsoft, a través del proyecto Elevate, se enfoca en tres pilares esenciales: educación, sociedad civil e instituciones públicas. La colaboración con organizaciones como Fundación ONCE y Fundación Esplai es fundamental para asegurar que las personas con discapacidad y los colectivos vulnerables tengan acceso a esta formación básica. La colaboración público-privada, donde Microsoft aporta su conocimiento y los gobiernos su apoyo, se presenta como la clave para desbloquear este potencial.

El aula del futuro: más allá de la memorización
La preocupación por el uso indebido de la IA, como la simple copia de trabajos, es válida. Pero, ¿cómo evitar que los alumnos se limiten a delegar su pensamiento en la inteligencia artificial? La respuesta pasa por una transformación profunda en la forma de enseñar y aprender. El papel del profesor no es ya ser la principal fuente de conocimiento, sino un guía, un coach que acompaña al alumno en su proceso de aprendizaje, contextualizando los contenidos y fomentando el pensamiento crítico.
Un ejemplo revelador lo ofrece una profesora de literatura que, en lugar de recurrir a la memorización tradicional para enseñar las Coplas a la muerte, desafió a sus alumnos a identificar falsedades en el contexto histórico de la época utilizando la IA como herramienta “distorsionadora”. El resultado: una clase transformada, con retos y motivación, donde la IA se integra de forma natural y orienta el desarrollo del pensamiento crítico.

Formación continua y la necesidad de ser humanos
La acogida de los programas educativos de Microsoft ha sido abrumadora, aunque el cambio genera resistencia en algunos docentes, quienes se ven retados por este nuevo paradigma. El objetivo no es reemplazarlos, sino acompañarlos en su evolución, ofreciéndoles las herramientas y el apoyo necesarios para redefinir su papel en este nuevo contexto. La formación continua, la flexibilidad y la adaptación al cambio se convierten en competencias esenciales, no solo para los educadores, sino para todos los profesionales.
En definitiva, para sacar el máximo partido a la Inteligencia Artificial, necesitamos ser más humanos que nunca. La IA nos liberará tiempo para aprender, comunicarnos mejor y cuestionar lo que recibimos. El CEO de Microsoft, Satya Nadella, lo dejó claro en su reciente visita a España: estamos entrando en una nueva era de “mentes infinitas”, y el futuro depende de nuestra capacidad para abrazar la Tecnología con ética y responsabilidad, poniendo a las personas en el centro de todo.
