Meta en caída libre: ¿el fin de la era de las redes sociales?

El gigante tecnológico Meta, otrora estrella ascendente en Wall Street, sufre un desplome sin precedentes. En apenas una semana, sus acciones han perdido más de un 11%, arrastrando consigo una caída mensual del 17% y su peor desempeño desde octubre de 2022. La confianza de los inversores se desvanece ante un panorama plagado de riesgos legales y un gasto descontrolado en inteligencia artificial, poniendo en entredicho el futuro de la compañía.

La sombra de las demandas legales

La reciente sentencia en Nuevo México, donde un jurado acusó a Meta de engañar a adolescentes sobre la seguridad de sus redes sociales, ha sido un duro golpe. Pero no es el único frente de batalla. Meta, junto a Alphabet (Google), también se ha visto declarada responsable en un juicio relacionado con la adicción a las redes sociales. Estos fallos, que ya han costado a la empresa 280.000 millones de dólares en capitalización bursátil solo en marzo, abren la puerta a una oleada de demandas similares y a una posible reconfiguración de los servicios dirigidos a menores.

La comparación con la industria tabacalera, fervientemente cuestionada por los inversores, resuena con fuerza. ¿Estamos ante el principio del fin para las redes sociales, una repetición del declive del tabaco tras la imposición de regulaciones más estrictas? Tim Ghriskey, estratega sénior de cartera en Ingalls & Snyder, quien inició su carrera analizando el sector tabaquero, lo describe como una posibilidad inquietante, aunque no necesariamente inminente. “Algunos dirían que la única solución para eliminar el impacto negativo de las redes sociales es cerrarlas, lo cual sería devastador para la empresa”, comenta Ghriskey.

El agujero negro de la inteligencia artificial

El agujero negro de la inteligencia artificial

Mientras Meta intenta reorientar su estrategia hacia la inteligencia artificial, el gasto desmedido en este campo genera una creciente preocupación. A pesar del prometedor crecimiento de los ingresos, se proyecta que el flujo de caja libre de la empresa se reducirá drásticamente, pasando de 46.000 millones de dólares en 2025 a menos de 8.000 millones. Paralelamente, la inversión de capital se disparará, alcanzando los 123.500 millones este año y superando los 140.000 millones en 2027. Esta situación se agrava con los recortes de personal que la compañía está implementando en medio de este ambicioso plan de IA.

A pesar de este panorama sombrío, Wall Street aún mantiene una visión predominantemente positiva sobre Meta. De los 80 analistas que cubren la empresa, 72 recomiendan comprar sus acciones, anticipando un aumento del 61% en los próximos 12 meses. Sin embargo, los inversores parecen cada vez más cautelosos, y la acción, que se encuentra un 32% por debajo de su máximo histórico, cotiza a su valoración más baja desde marzo de 2023, incluso por debajo del índice Nasdaq 100.

Phil DeAngelo, director gerente de Focused Wealth Management, propietario de acciones de Meta, considera que este precio relativamente bajo compensa los riesgos actuales.