Lg rollable: el móvil del futuro que nunca llegó, ahora desvelado

El fantasma de LG sigue rondando el sector. Y no precisamente por una estrategia brillante, sino por lo que pudo haber sido. La resurrección de un prototipo aparentemente olvidado, el LG Rollable, gracias al análisis de Zack Nelson de JerryRigEverything, nos recuerda la oportunidad perdida de un dispositivo que, de haber llegado al mercado, habría redefinido el concepto de smartphone.

El ingenio oculto tras la pantalla enrollable

El ingenio oculto tras la pantalla enrollable

Hace ya varios años, en 2021, LG anunció su retirada del mercado de la telefonía móvil, dejando en el limbo proyectos ambiciosos como el Rollable, un terminal con una pantalla OLED de 6,8 pulgadas que podía extenderse hasta las 7,4 pulgadas mediante un mecanismo deslizante. Parecía una idea sacada de una película de ciencia ficción, pero la realidad era que LG ya tenía un producto funcional, impulsado por un Snapdragon 888 y con 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento. El análisis de Nelson revela una complejidad asombrosa en su diseño, incluyendo unos “bigotes” internos para proteger la pantalla del polvo y un sistema de motores y brazos mecánicos que permitían la extensión y retracción de la pantalla con una suavidad sorprendente.

Lo que nadie cuenta es la atención al detalle de LG: el dispositivo incluso reproducía música durante el proceso de enrollado para disimular el zumbido del motor. Una muestra de la seriedad con la que abordaron el proyecto, algo que se corrobora con la existencia de unidades de prueba casi terminadas, como se puede ver en vídeos en YouTube.

El fracaso de LG es una lección amarga para el sector. Nelson, visiblemente preocupado por la fragilidad de la única unidad funcional que pudo conseguir, logró reconstruir el dispositivo tras su meticuloso análisis, evidenciando la maestría técnica de LG. ¿Qué habría ofrecido el mercado si LG hubiera persistido? ¿Habría revolucionado la industria con una pantalla enrollable, o habría sido una curiosidad tecnológica sin futuro?

La pregunta, ahora, es irrelevante. El LG Rollable es un monumento a la ingeniería perdida, un recordatorio de que la innovación no siempre se traduce en éxito comercial. Y, sobre todo, un indicio de lo que podría haber sido LG si hubiese apostado con más convicción por sus ideas más disruptivas.

La cifra habla por sí sola: un dispositivo tan avanzado en 2021, ¿qué habría logrado LG en otros cinco años?