La ram dispara precios: ¿prepárate para pagar más por tu móvil?
El mercado de la memoria RAM está viviendo una crisis que afectará directamente a tu bolsillo. Atrás quedaron los días de la abundancia; ahora, la demanda desatada por la inteligencia artificial y los centros de datos está encareciendo este componente clave, con consecuencias directas para los fabricantes de smartphones y, en última instancia, para los consumidores.
El auge de la ia y su impacto en el precio de la ram
El problema no es nuevo, pero se agrava. La necesidad de RAM para alimentar las complejas operaciones de los modelos de IA y el procesamiento masivo de datos en los centros de datos ha creado una escasez que está disparando los precios. Si bien la industria del petróleo y el gas siempre ha sido un motor de demanda, hoy la tecnología se lleva la palma.
Según un reciente informe de Counterpoint Research, el coste de la RAM se ha incrementado significativamente, y se espera que siga subiendo. En 2025 ya experimentamos un aumento del 50%, y se prevé que en el primer trimestre de 2026 suba otro 50%, seguido de un nuevo incremento del 20% para junio. Esto implica que el coste de fabricación de un smartphone de gama alta, que ya representa una parte importante del presupuesto, podría dispararse.
Para ponerlo en perspectiva, en un dispositivo que cuesta alrededor de 800 dólares (al por mayor), la memoria RAM puede representar hasta el 40% del coste total, una cifra que ha triplicado en tan solo un año. Por el final de junio de 2026, el coste de construir un smartphone de gama alta podría aumentar en más de 150 dólares en comparación con principios de 2025.

¿A qué precio te comprarás tu próximo móvil?
La pregunta que todos nos hacemos es si este aumento se trasladará al precio final para el consumidor. La respuesta, lamentablemente, parece ser sí. Los fabricantes podrían verse obligados a aumentar el precio de venta de los teléfonos en más de 200 dólares, lo que representa un aumento de más del 25%. Y eso, sin contar posibles incrementos en otros componentes.
Samsung ya ha dado el primer paso. Con el lanzamiento de la familia Galaxy S26, la empresa sudcoreana ha subido 100 dólares el precio de los modelos S26 y S26 Plus, aunque el Ultra, sorprendentemente, se ha mantenido sin cambios. ¿Una estrategia temporal o una señal de lo que está por venir?
Pero no todo está perdido. La competencia podría ser la clave. Marcas como Google, Motorola, Oppo y Honor están en una posición ventajosa para aprovechar esta situación y ofrecer alternativas más competitivas en el segmento de los smartphones “accesibles” de gama alta, un sector que creció un 25% en 2025. Honor, por ejemplo, ha ganado terreno gracias a mejoras notables en áreas como la cámara, la batería y la inteligencia artificial.
En definitiva, el panorama para 2026 se presenta complicado. Se espera una caída del 12% en las ventas globales de smartphones, la mayor de la historia. Los modelos de gama baja son los que más podrían verse afectados, mientras que la gama alta, paradójicamente, podría mantener su cuota de mercado, aunque con precios más elevados. La clave para los fabricantes estará en justificar este incremento con mejoras reales y significativas, no con simples actualizaciones cosméticas. Si la siguiente generación de smartphones no ofrece una evolución palpable en rendimiento y funcionalidades, el bolsillo del consumidor se resentirá, y la innovación, se estancará.
La ironía es palpable: mientras la tecnología avanza a pasos agigantados, el coste de acceder a ella se dispara. Queda por ver si los consumidores estarán dispuestos a asumir esta nueva realidad.
