La crisis de las cpus desborda la tecnología
El colapso de la producción de chips ha provocado un desastre en el mercado de ordenadores y servidores. La demanda de unidades de procesamiento (CPUs) para Intel y AMD ha alcanzado niveles nunca vistos, con pedidos que se han retrasado de semanas a meses y precios que suben entre un 10 y un 15%. La situación empeorará en la segunda mitad de 2026, amenazando a sectores como el de los videojuegos y los PC domésticos.

La falta de semiconductores afecta a todos
La inteligencia artificial (IA) ha sido la principal demandante de memoria RAM y almacenamiento, pero también consume CPUs y unidades de graficos (GPU) que requieren semiconductores, los mismos que falta para fabricar procesadores domésticos. Esto ha llevado a una crisis de abastecimiento que se extiende a toda la cadena de suministro.
Los fabricantes de ordenadores y servidores, incluyendo Dell, HP y otros marcas anónimas, han confirmado que los retrasos en la entrega de CPUs han empeorado. Las subidas de precios se reflejan en los productos, con Sony anunciando un aumento de 100 euros en todas sus consolas PlayStation, a pesar de ser hardware de siete años atrás.
La guerra en Irán, que afecta a los precios del combustible, solo agudiza el problema, ya que la subida en los costos de transporte afecta directamente a la distribución de los productos. La crisis de las CPUs se suma a la ya existente escasez de RAM y almacenamiento, creando una situación desfavorable para empresas y consumidores.
