La crisis de la memoria y procesadores deja al mercado informático en suspenso

La voracidad de la inteligencia artificial ha llevado a un colapso en la demanda de componentes básicos como memoria RAM, almacenamiento y procesadores, dejando al sector informático en una situación de grave inestabilidad.

Una cadena de desabastecimiento global

Una cadena de desabastecimiento global

Desde Asia, donde se concentran la mayoría de las fábricas de chips y componentes electrónicos, se alerta de pedidos con meses de retraso y subidas de precio del 10 al 15%.

Representantes de Dell y HP confirman que los retrasos en la entrega de procesadores han empeorado significativamente, mientras que otra marca anónima que vende servidores asegura que sus pedidos se han retrasado de dos semanas a varios meses, y que la situación empeorará en la segunda mitad de 2026.

La falta de memoria RAM y CPU, o la subida de precios, tiene un efecto similar a la escasez de huevos o aceite, generando una subida generalizada en todos los dispositivos electrónicos.

La crisis de la RAM se ha unido a la de las CPU, poniendo en peligro mercados enteros que dependen del hardware, como el de videojuegos y ordenadores personales.

La situación es grave y no hay indicios de que mejore pronto, lo que puede tener importantes consecuencias económicas y de la competitividad en el sector tecnológico.