Europa despierta: la ia no es solo regulación, sino oportunidad
Mientras China y Estados Unidos se disputan la hegemonía en inteligencia artificial, Europa ha estado, hasta ahora, más enfocada en ponerle trabas que en impulsarla. Pero un nuevo informe de Goldman Sachs revela una sorpresa: el viejo continente podría tener la llave para desbloquear el siguiente nivel de la IA, no en la creación de modelos, sino en su aplicación práctica.
El foco cambia: de la creación a la adaptación
La carrera por el desarrollo de grandes modelos de lenguaje ha concentrado la atención, con EE. UU. y China liderando la contienda. Según datos de la Comisión Europea, Washington acapara el 74% del poder de IA a nivel mundial, mientras que Pekín se queda con un 14%, dejando a Europa relegada a un magro 5%. Pero Álvaro Pascual, de Quantax, señala una diferencia crucial: EE. UU. y China se dedican a generar nuevos modelos, mientras que Europa, hasta ahora, se ha limitado a usarlos. ¿Un error? Quizás, pero la realidad es que el ecosistema europeo está cambiando.
Lo que nadie cuenta es que la fragmentación, a menudo vista como una debilidad, podría ser la mayor baza de Europa. El informe de Goldman Sachs arroja luz sobre este punto: las empresas europeas están a la vanguardia en el desarrollo de aplicaciones de IA. El número de 'unicornios' europeos en este campo se ha triplicado desde 2016, con casi tres docenas de nuevas empresas valoradas en más de mil millones de dólares surgiendo en 2025 y principios de 2026. Un crecimiento notable, impulsado por la experiencia europea en fintech, donde la necesidad de operar con múltiples monedas y regulaciones ha forjado una adaptabilidad que sus contrapartes estadounidenses envidian.

Fintech, pymes y la ventaja de la especialización
La clave reside en la estructura del tejido empresarial europeo: una red densa de pymes, sectores altamente especializados y un número creciente de startups. Este entorno fomenta la creación de soluciones a medida, adaptando los modelos de IA a necesidades específicas. Pascual lo resume bien:
