Europa apuesta por bird of prey: el dron que caza drones
La guerra en Ucrania aceleró una realidad: los drones kamikaze son la nueva frontera bélica. Ante esta amenaza, la Unión Europea se lanza con fuerza a desarrollar su propia defensa aérea, apostando por el proyecto Bird of Prey de Airbus.

El interceptor europeo busca contrarrestar la amenaza aérea
Airbus ha probado con éxito Bird of Prey en un campo de entrenamiento en el norte de Alemania. Este dron de interceptación, diseñado en tan solo 9 meses, tiene la capacidad de neutralizar múltiples aeronaves no tripuladas simultáneamente. El desarrollo de Bird of Prey, que incorpora el misil aire-aire Mark I de Frankenbug Technologies, responde a una necesidad urgente: proteger el espacio aéreo europeo de ataques cada vez más sofisticados y asequibles.
El desarrollo del Mark I, con una ojiva de fragmentación de dos kilos, es clave. Bird of Prey puede transportar hasta ocho misiles, aunque la versión inicial se ha probado con cuatro. Además, el dron cuenta con un Sistema Integrado de Gestión de Combate que le permite comunicarse con los sistemas de defensa terrestre, coordinando ataques en un radio de 1,5 kilómetros. Esto evita la improvisación y maximiza la eficacia.
“Defenderse de ataques con drones kamikazes es una prioridad táctica que no podía esperar más”, afirma Mike Schoellhorn, CEO de Airbus Defense and Space. El proyecto Bird of Prey se ha convertido en uno de los más importantes de la compañía, un reto que trasciende la simple letalidad para enfocarse en la precisión a bajo coste. Los drones kamikaze, con un precio de unos pocos miles de euros, se lanzan en enjambre, saturando las defensas. Los ejércitos, por su parte, despliegan misiles de millones para contrarrestarlos.
La plataforma del dron Do-DT25, sobre la que se construye Bird of Prey, permite un peso máximo de despegue de 160 kg y una longitud de 3 metros. El objetivo no es solo la neutralización, sino la capacidad de trabajar en equipo. La cifra habla por sí sola: Bird of Prey puede derribar varias amenazas aéreas con apenas 3 metros de longitud.
Airbus no ha revelado el coste de fabricación, pero se espera que sea una alternativa económica a los misiles convencionales. La apuesta es clara: la defensa aérea del futuro pasa por la inteligencia artificial y la capacidad de respuesta rápida.
El desarrollo de Bird of Prey representa un salto cualitativo en la defensa europea, un mensaje contundente a quien considere desafiar su espacio aéreo.
