España alza el vuelo: hydra space lanza su 'satélite de bolsillo'
En un movimiento que redefine el panorama espacial europeo, la startup española Hydra Space Systems acaba de orbitar con éxito SpinnyOne, su decimocuarto satélite. No se trata de un coloso espacial, sino de un diminuto 'satélite de bolsillo' que, a pesar de su tamaño, encierra una ambición desmesurada: fortalecer la soberanía tecnológica de España y Europa en el ámbito de las comunicaciones críticas.
Un laboratorio en órbita: más que un simple satélite
SpinnyOne, desarrollado en un tiempo récord de seis meses, se presenta como un laboratorio de pruebas para comunicaciones de bajo consumo y experimentos de microgravedad. A bordo, un prototipo de voz digital optimizado para transmitir incluso grabaciones de 'El Quijote' a través de un ancho de banda mínimo. La elección, más allá de lo pintoresco, busca validar una infraestructura de comunicaciones segura, diseñada específicamente para escenarios de defensa y seguridad en la órbita baja (LEO), un área donde la dependencia de proveedores externos se convierte en un riesgo estratégico.
Pero la historia de SpinnyOne no es solo española. Hydra Space ha actuado como facilitador tecnológico para la startup escocesa Spinning Around, integrando en el satélite un experimento pionero de microgravedad. Este proyecto se enmarca dentro de los servicios de validación en órbita de Hydra Space, una línea de negocio que ofrece plataformas para clientes comerciales e institucionales. Es decir, ofrecen el espacio como campo de pruebas para otras empresas y proyectos.
Pablo Durbán, CEO de Hydra Space, lo resume así: “Este hito no solo demuestra nuestra capacidad para diseñar, construir soluciones de conectividad y acceso al espacio de forma ágil, eficiente y 100% in-house, sino que también pone en valor la capacidad del talento local para reforzar la soberanía tecnológica de Europa en el ámbito espacial.” La cifra habla por sí sola: seis meses desde la idea hasta el lanzamiento, una velocidad que desafía las convenciones del sector.
Lo que nadie cuenta es que este logro se ha conseguido a través de una colaboración singular: el satélite viajó a bordo de la misión Transporter 16 de SpaceX, compartiendo lanzamiento con otros 119 satélites. Un viaje coordinado por Alba Orbital, que demuestra la capacidad de Hydra Space para integrarse en la compleja logística de los lanzamientos espaciales.
Además, y en una muestra de compromiso con la democratización del acceso al espacio, Hydra Space ha habilitado SpinnyOne para la comunidad de radioaficionados. Ahora, con equipos sencillos, es posible recibir telemetrías y establecer llamadas de voz, abriendo una ventana al espacio para aficionados y entusiastas. Un banco de pruebas distribuido que permite a Hydra Space perfeccionar su Tecnología en tiempo real.
Eduardo Alonso, CTO de Hydra Space Systems, deja claro el siguiente paso: “En Hydra estamos lanzando a órbita cada seis meses, en ciclos de innovación muy rápidos. Con este último lanzamiento, además de dar servicio a un cliente como Spinning Around, probamos mejoras de nuestros sistemas de comunicación: voz digital y transmisión de alta velocidad”. La compañía ya está trabajando en su próximo lanzamiento, previsto para junio del presente año a bordo del Transporter-17 de SpaceX.
Hydra Space, con su modelo de despliegue ágil y su Tecnología 100% nacional, se posiciona como un socio estratégico para integradores y actores institucionales que buscan capacidades soberanas en el ámbito de las comunicaciones satelitales. El futuro, según Alonso, pasa por colaborar con PLD Space para configurar un proyecto espacial 100% español, cerrando así un círculo de innovación y soberanía tecnológica.

La apuesta por el espacio, un motor de independencia digital
En un contexto global marcado por la creciente importancia de la independencia digital, iniciativas como la de Hydra Space demuestran que el desarrollo de soluciones avanzadas en comunicaciones críticas y acceso al espacio puede florecer desde el suelo español, reduciendo dependencias externas y fortaleciendo un ecosistema propio competitivo y resiliente. Y lo hacen, no con discursos grandilocuentes, sino con satélites de bolsillo que orbitan la Tierra.
