El 'dron madre' ruso: un nuevo reto para ucrania en el frente

La guerra de Ucrania se redefine con la introducción del Orlan-10, una plataforma de drones que ha transformado la dinámica del combate, convirtiéndose en una amenaza similar al Shahed-136 de Irán.

El orlan-10: más que reconocimiento, una base de ataque

El ejército ruso ha rediseñado el Orlan-10, un dron de reconocimiento veterano desde 2012, convirtiéndolo en una ‘nave nodriza’ capaz de lanzar enjambres de drones FPV (First Person View) a distancias sorprendentemente elevadas. Esta reconfiguración representa un cambio estratégico significativo, permitiendo mantener dichos drones alejados de interferencias electrónicas y ataques enemigos.

Originalmente diseñado para tareas de reconocimiento, el Orlan-10 ahora actúa como un repetidor de señal, similar a un amplificador WiFi, reforzando la conectividad de los drones de ataque y permitiendo operaciones a distancias de hasta 120-150 kilómetros. La capacidad de estos drones FPV para liberar sus objetivos con precisión, incluso a largas distancias y fuera del alcance de la detección, es un factor clave en este nuevo despliegue.

Ucrania lucha por detener la ‘pesadilla’ orlan-10

Ucrania lucha por detener la ‘pesadilla’ orlan-10

Expertos como Matthew Loh de Business Insider destacan que el Orlan-10, con su capacidad de transportar y desplegar estos drones kamikaze, está causando serios problemas a las tropas ucranianas. La capacidad de lanzar enjambres de FPV desde una distancia considerable dificulta enormemente su detección y neutralización, convirtiéndose en una de las mayores preocupaciones en el campo de batalla. La 118.ª Brigada Mecanizada ha confirmado la destrucción de uno de estos ‘dron madres’ en agosto de 2025, evidenciando que Ucrania está trabajando en soluciones para contrarrestar esta amenaza.

Serhii “Flash” Beskrestnov, asesor en drones del Ministerio de Defensa ucraniano, ha confirmado que se han realizado pruebas de ataque en vuelo, demostrando la efectividad del sistema. Esta evolución, según Beskrestnov, podría inspirar proyectos futuros, impulsando la investigación en nuevas formas de detener esta creciente amenaza.

Nuevas estrategias y adaptación ucraniana

Nuevas estrategias y adaptación ucraniana

La respuesta ucraniana no se limita a la destrucción. Se están desarrollando nuevos sistemas, incluyendo repetidores de drones propios, para contrarrestar la capacidad del Orlan-10 de amplificar la conectividad de los drones enemigos. La Tecnología CLAK, que permite la navegación autónoma de los drones sin necesidad de GPS ni cámaras, también está siendo investigada como una herramienta para mitigar las vulnerabilidades de este nuevo tipo de plataforma.

La brecha tecnológica entre ambos bandos se amplía. Lo que comenzó como un despliegue de drones de reconocimiento se ha transformado en una sofisticada estrategia de ataque, donde el Orlan-10 se erige como un elemento central en la capacidad ofensiva rusa. Y es que, como advierten los analistas de Institute for the Study of War, la saturación de drones en el campo de batalla potencia la efectividad de este novedoso sistema.