Dron iraní ataca petrolero kuwaití: el precio del petróleo se dispara
Un ataque con dron perpetrado por Irán contra un petrolero kuwaití cargado, el Al-Salmi, ha desestabilizado los mercados energéticos y ha enterrado cualquier atisbo de esperanza en un acercamiento diplomático con Estados Unidos. El incidente, ocurrido a primera hora de este martes frente a las costas de Dubái, ha impulsado el precio del petróleo a máximos recientes y ha elevado la tensión en una región ya de por sí volátil.
El al-salmi, blanco de la escalada
El petrolero, que se encontraba fondeado a tan solo 31 millas náuticas al noroeste de Dubái, en una zona habitual de espera para buques que cruzan el Golfo Pérsico, fue impactado por el dron. Afortunadamente, las autoridades lograron extinguir el fuego rápidamente, evitando daños personales y conteniendo la fuga de petróleo. El casco del buque resultó dañado, pero la contención fue efectiva. Pero lo que realmente preocupa es el mensaje que transmite esta agresión: las promesas de paz del presidente Trump parecen un espejismo ante la escalada de hostilidades.
Mientras Trump insiste en planes de conciliación, su administración continúa enviando tropas a Irán y amenazando con destruir instalaciones estratégicas. Esta contradicción alimenta la incertidumbre y alimenta la espiral de violencia. La cifra habla por sí sola: los futuros del West Texas Intermediate se dispararon casi un 4%, alcanzando los 107 dólares el barril.

El estrecho de ormuz, epicentro de la preocupación
La ofensiva contra el Al-Salmi intensifica la preocupación por el estado del estrecho de Ormuz, una vía vital para el transporte de petróleo. Si bien las ofensivas contra buques y infraestructuras energéticas habían disminuido en la última semana, este nuevo ataque demuestra que la situación sigue siendo extremadamente precaria. Más de 400 barcos de diverso tipo aguardaban en la zona de fondeo de Dubái, un punto estratégico donde los buques se aseguran contra riesgos de guerra y ultiman los preparativos para cruzar el estrecho.
El Al-Salmi había iniciado su viaje a finales de febrero, cargando barriles en el puerto saudí de Khafji antes de dirigirse a Mina Al Ahmadi, en Kuwait, para un nuevo cargamento. Después de zarpar completamente cargado, se dirigía a Qingdao, China, con destino final. Durante su tránsito, la tripulación intentó mostrar sus afiliaciones ante el creciente número de ataques iraníes, navegando bajo bandera kuwaití. Sin embargo, en ocasiones, afirmaron transportar carga china, una ambigüedad que solo añade complejidad al ya turbio panorama.
Este ataque no es un incidente aislado, sino parte de una estrategia deliberada de Irán para presionar a Estados Unidos y obstaculizar cualquier intento de normalización. El tiempo dirá si la comunidad internacional logrará contener esta escalada, pero por ahora, la estabilidad del mercado energético y la paz en la región se encuentran en peligro inminente.
