Disney en crisis: openai, fortnite y un reality cancelado asaltan a d'amaro
Josh D'Amaro, el nuevo timonel de Disney, ha tenido una semana de infarto. Apenas una semana en el cargo, y la compañía del ratón Mickey se tambalea entre cancelaciones millonarias y reveses estratégicos que ponen en tela de juicio la dirección que tomará el gigante del entretenimiento.
El fantasma de sora se desvanece: adiós a openai
La reciente disolución del acuerdo con OpenAI, la empresa detrás de Sora, ha sido el primer golpe. Disney apostaba fuerte por la inteligencia artificial generativa, cediendo a OpenAI acceso a más de 200 de sus personajes icónicos para crear vídeos con Sora. La inversión, valorada en 1.000 millones de dólares, se esfuma con el cierre inesperado de Sora, supuestamente para optimizar el catálogo de OpenAI ante la creciente competencia de Anthropic. Lo que nadie cuenta es que Disney no figuró entre los inversores de la última ronda de financiación de OpenAI, un detalle que sugiere una falta de confianza mutua desde antes de la cancelación.

Epic games en caída libre: ¿un error de 1.500 millones?
El panorama no mejora. La reciente ola de despidos en Epic Games, dueña de Fortnite (1.000 empleados menos), plantea serias dudas sobre la apuesta de 1.500 millones de dólares que Disney hizo en 2022 para crear un universo digital en torno a sus personajes. ¿Recuerdan la euforia inicial? Ahora, con Fortnite lejos de su apogeo, la inversión de Disney se antoja arriesgada. La cifra habla por sí sola: la caída en picado de Epic Games podría convertir la ambiciosa colaboración en un agujero negro financiero para Disney.

'The bachelorette': un escándalo en la antesala del estreno
Pero la tormenta no se limita a la Tecnología y los videojuegos. La cancelación de la nueva temporada de 'The Bachelorette', a escasos días del estreno, ha añadido más leña al fuego. Disney habría invertido entre 50 y 60 millones de dólares en la producción, una suma considerable que se esfuma tras la aparición de un vídeo comprometor de la protagonista, Taylor Frankie Paul. Un incidente que evidencia la fragilidad de la imagen de marca y la dificultad de controlar la narrativa en la era de las redes sociales.
D'Amaro, que lleva más de 26 años en Disney, se enfrenta al reto más exigente de su carrera. La sombra de Bob Iger, que deja un legado de más de 52 años, es alargada. La pregunta que se hacen los inversores es: ¿será capaz D'Amaro de navegar en estas aguas turbulentas y devolver a Disney el rumbo de la prosperidad? La respuesta, por ahora, se esconde entre los códigos de la inteligencia artificial y los píxeles de un universo digital en construcción.
