Cook se retira: ternus, el ingeniero que busca el nuevo 'cambio'

Tim Cook abandona el timón de Apple el 1 de septiembre de 2026, abriendo un nuevo capítulo para la compañía liderado por John Ternus, un nombre hasta ahora relegado a los laboratorios de hardware. La noticia, sin duda, es la principal de la semana, y posiblemente del verano.

De gigante a

De gigante a 'evolución': el desafío de ternus

El mandato de Cook, sorprendentemente, no ha sido un fracaso. Apple ha experimentado un crecimiento exponencial: de una empresa grande a un gigante sin límites, con una valoración que ha escalado hasta superar los cuatro billones de dólares. Los ingresos anuales ya superan los 400.000 millones, y el ecosistema de dispositivos activos mueve cifras que exceden los 2.500 millones a nivel mundial. Más de tres mil millones de iPhones vendidos, una cifra que habla por sí sola.

Pero una sensación se ha instalado en muchos: Apple, a pesar de su éxito, ya no genera esa sensación de reinvención que caracterizó la época de Steve Jobs. Jon Favreau, director de 'The Mandalorian', ilustra este punto: la experiencia con Apple Vision Pro, una realidad virtual que solo se comprende al probarla, genera una extraña familiaridad, una sensación de que ya lo has visto antes.

La realidad es que, si bien los lanzamientos anuales siguen siendo eventos globales, la sorpresa se ha desvanecido. Apple se centra en laperfección incremental, perfeccionando su línea de productos con mejoras sutiles: cámaras más avanzadas, chips más potentes, pantallas más brillantes, baterías de mayor duración. El problema reside en que estas mejoras, aunque consistentes, se asemejan cada vez más entre sí, perdiendo el impacto de antaño. El resto del mercado, Samsung con sus plegables, Xiaomi innovando en fotografía, se atreve a romper con la fórmula. No siempre con éxito, pero al menos se vislumbra una búsqueda activa de lo diferente.

Apple, por el contrario, parece haberse sumido en una fase deconsolidación. La próxima tanda de Mac se retrasa debido a la escasez de memoria RAM, un síntoma de una estrategia que parece priorizar la eficiencia sobre la audacia. Y, a largo plazo, la compañía apuesta por chips sub-1nm para 2029, una Tecnología que, en su momento, parecía una promesa inalcanzable. La época de Steve Jobs era devergel, un terreno fértil para la experimentación, donde se podían sembrar tantas ideas nuevas como se quisiera. Hoy, el smartphone es un producto maduro; las grandes ideas ya han sido exploradas. La evolución, no la revolución, es ahora la norma.

La gran pregunta que se cierne sobre Apple es esta: ¿podrá recuperar el espíritu disruptivo de antaño? ¿Puede la llegada de John Ternus, un ingeniero con una profunda conexión con el hardware, ser la chispa que encienda una nueva era? El verdadero reto, sin duda, reside en romper con la tendencia actual, en detener laperfección como fin último, o en aceptar que Apple se conformará con ser el referente indiscutible de la excelencia, un trono que ya ocupa desde hace años.