Científica de la nasa renuncia: ataques a la ciencia la empujan a la puerta

Kate Marvel, destacada climatóloga de la NASA, ha dimitido de su puesto en la división de investigación terrestre, un movimiento que sacude a la comunidad científica y expone las tensiones políticas en torno al cambio climático. Su carta de renuncia, revelada por Bloomberg, acusa directamente a la administración Trump de atacar la ciencia y cuestiona la integridad de la búsqueda de la verdad.

Un éxodo silencioso entre los expertos

La decisión de Marvel no es un incidente aislado. La incertidumbre generada por los recortes presupuestarios propuestos por la Casa Blanca – que, aunque finalmente mitigados, dejaron una profunda huella–, junto con la cancelación de la sexta edición de la Evaluación Nacional del Clima, bajo el mandato Trump, crearon un clima de inestabilidad que, según Marvel, forzó a muchos científicos a reconsiderar su futuro en la agencia. La pérdida de su oficina en el Instituto Goddard, situada históricamente sobre el emblemático restaurante Tom’s (famoso por su aparición en Seinfeld), y el posterior “alojamiento temporal en sofás ajenos a la institución”, como lo describió la propia Marvel, son ejemplos de la desestabilización que se vivió.

Marvel, autora del reciente libro Human Nature y coautora de la Quinta Evaluación Nacional del Clima de 2023, ha dedicado su carrera a investigar las causas del cambio climático y el impacto de la actividad humana en el calentamiento global. Su trabajo, reconocido a nivel internacional, se centra en la evidencia científica que vincula directamente la acción humana con las alteraciones del clima.

Artemis en riesgo y la luna como cortina de humo

Artemis en riesgo y la luna como cortina de humo

Si bien Marvel reafirma su compromiso con la misión de la NASA y observa con atención el ambicioso proyecto Artemis, que busca el regreso a la Luna con una inversión de 20.000 millones de dólares y el establecimiento de una base lunar permanente para 2030, la renuncia de una figura clave como ella plantea serias interrogantes sobre la capacidad de la agencia para mantener su rigor científico en un contexto político cada vez más hostil. El impulso por alcanzar la Luna, impulsado por una orden ejecutiva de Trump, podría estar sirviendo como una cortina de humo para desviar la atención de problemas más urgentes, como la necesidad de abordar con seriedad el cambio climático.

La cifra que lo dice todo: la cancelación de la sexta edición de la Evaluación Nacional del Clima, un informe fundamental para entender el impacto del cambio climático en Estados Unidos, es un claro indicativo de la politización de la ciencia y de la priorización de intereses políticos sobre la evidencia científica.