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China revoluciona la carga de evs: 9 minutos para recargar

Una empresa china, Geely, ha sacudido el sector automotriz con un avance que podría transformar la experiencia de conducción eléctrica. La compañía ha logrado cargar un vehículo del 10% al 97% en apenas nueve minutos, una cifra que antes parecía ciencia ficción.

El nuevo estándar de velocidad

El nuevo estándar de velocidad

Este logro no es fruto de la casualidad. Se trata de una confluencia de innovaciones, lideradas por el grupo chino Geely, que abordan desde la arquitectura eléctrica hasta la propia batería. La clave reside en un sistema que incorpora una arquitectura de 900 voltios, superior a la que utilizan la mayoría de los vehículos actuales, lo que permite manejar potencias de carga significativamente mayores sin comprometer la eficiencia. Esto implica una capacidad de entrega de energía mucho más rápida.

Pero el verdadero cambio lo introduce la batería ‘Golden Brick’, diseñada específicamente para resistir las cargas ultrarrápidas sin sufrir una degradación prematura. El sistema alcanza incluso picos de potencia de 1.100 kW, superando con creces los 50-350 kW que suelen ofrecer los puntos de carga públicos europeos. Es una brecha abismal.

La competencia, lejos de quedarse atrás, ya ha mostrado soluciones similares. BYD, por ejemplo, también está invirtiendo fuertemente en tecnologías de carga ultrarrápida. La carrera por reducir el tiempo de recarga se ha intensificado, pero el desafío sigue siendo considerable. La infraestructura actual es un cuello de botella. Aunque la Tecnología avance a pasos agigantados, si no se dispone de estaciones con la capacidad necesaria, el beneficio se diluye.

El avance de Geely, sin embargo, es un claro indicador de que la movilidad eléctrica está evolucionando a un ritmo vertiginoso. Si bien factores como la disponibilidad de la infraestructura siguen siendo un obstáculo, este tipo de innovaciones sugieren que la autonomía y la comodidad de los vehículos eléctricos podrían acercarse considerablemente a las de los vehículos de combustión interna. Un futuro donde rellenar la batería toma el mismo tiempo que repostar gasolina se vislumbra cada vez más cerca, aunque no es, por el momento, una realidad.