China, el país donde la jornada laboral es una esclavitud digital

La obsesión china con que los empleados rindan cada segundo de su vida laboral ha alcanzado cotas absurdas. Mientras la 'jornada 996' (de nueve a nueve, seis días a la semana) ya era un tormento, algunas empresas están llevando el espionaje laboral a nuevos niveles.

Las sillas con ia vigilan cada movimiento

Una trabajadora de Hangzhou descubrió que su silla de oficina estaba equipada con inteligencia artificial y sensores que registraban sus pulsaciones, respiración y postura para determinar si estaba concentrada. Otros empleados han encontrado cámaras ocultas en sus mesas, con acceso a sus mensajes privados y capturas de pantalla.

El control sobre el baño es total

El control sobre el baño es total

Algunas empresas incluso limitan el tiempo que pueden pasar en el baño, obligando a los empleados a identificarse con huella dactilar cada vez que lo utilizan. El abogado laboralista Jia Baojun explica que aunque la ley china permite instalar cámaras en áreas laborales previas notificación, muchos de estos casos infringen esas normas.

Los expertos alertan que estos sistemas de vigilancia generan ansiedad, depresión y reducen el rendimiento, además de erosionar la lealtad y el respeto por la empresa.

La pregunta es: ¿hasta dónde llega la justificación empresarial?

La pregunta es: ¿hasta dónde llega la justificación empresarial?

La esclavitud digital se vuelve cada vez más normalizada en China. Mientras empresas como Alibaba y Tencent lideran la tendencia, ¿cuántos empleados más sufren en silencio la vigilancia y el control totalitario? La respuesta solo puede venir de una mayor transparencia y protección para los trabajadores.