Ackman lanza asalto multimillonario a universal music: ¿fin del reinado francés?
Bill Ackman, el inversor conocido por sus apuestas agresivas y su ojo clínico, ha lanzado una oferta de fusión por Universal Music Group (UMG) que sacude los cimientos de la industria musical. La propuesta, valorada en una astronómica cifra de 65.000 millones de dólares, podría cambiar para siempre el control de la compañía que gestiona artistas de la talla de Taylor Swift, Drake y Sabrina Carpenter.
La jugada de pershing square: nueva york, el nuevo escenario
La oferta, impulsada por la gestora de fondos de cobertura Pershing Square Capital Management, planea fusionar UMG con Pershing Square SPARC, una entidad de Ackman diseñada para adquirir empresas privadas. El quid de la cuestión: trasladar la cotización de la discográfica desde Ámsterdam a la Bolsa de Nueva York, un movimiento que, según Ackman, desbloquearía un valor latente y permitiría una mayor liquidez.
La propuesta concreta implica una prima del 78% sobre el precio de cierre anterior al anuncio, con una compensación de 9.400 millones de euros en efectivo y 0,77 acciones de la nueva compañía para cada accionista de UMG. Pero aquí reside el verdadero desafío: Vincent Bolloré, el multimillonario francés con un 18% de la compañía, tiene el poder de vetar la operación. Él, que orquestó la salida a bolsa de UMG en Ámsterdam en 2021, se erige ahora como el principal obstáculo en el camino de Ackman.

Un plan ambicioso: deuda, spotify y un consejo de administración renovado
El plan de Ackman es complejo pero ambicioso. Para financiar la fusión, Pershing Square destinará 2.500 millones de euros, mientras que la nueva entidad contraería una deuda adicional de 5.400 millones de euros. Un elemento clave es la venta de la participación de UMG en Spotify por unos 1.500 millones de dólares. Además, Ackman propone un cambio en la dirección de la compañía, nombrando a Michael Ovitz, expresidente de Walt Disney, como presidente del consejo de administración, junto con dos representantes de Pershing Square.
UMG ya había considerado trasladar su cotización a Estados Unidos, pero lo pospuso el mes pasado debido a la incertidumbre del mercado. Ackman argumenta que las fluctuaciones en el valor de la empresa no reflejan su rendimiento musical, y que su oferta es la solución para desbloquear su potencial.
La cifra habla por sí sola: Ackman proyecta que las propuestas de Pershing Square podrían generar 15.000 millones de euros en los próximos cinco años para inversiones, adquisiciones y recompra de acciones. De materializarse, sería una inyección de capital sin precedentes para la industria musical.

El mercado reacciona: ¿aceptará bolloré el ultimátum?
La noticia provocó una subida del 13% en las acciones de UMG en Ámsterdam, la mayor escalada intradía desde su cotización en 2021. Sin embargo, la atención se centra ahora en la reacción de Bolloré y su holding de medios, Vivendi, que posee un 10% de UMG, así como en Tencent Holdings, con un 11% de la propiedad. La decisión del francés es determinante: sin su consentimiento, la fusión se desvanecerá.
Según analistas, y como señala Nicolas Marmurek de Square Global, es poco probable que Bolloré acepte la oferta, sugiriendo que la propuesta de Ackman podría ser una estrategia para presionar a los accionistas. En cualquier caso, la batalla por el control de Universal Music Group ha comenzado, y el futuro de la industria musical pende de un hilo.
