Cricket se transforma: ¿tu tienda de móviles ahora vende fibra óptica?
El panorama de las telecomunicaciones en Estados Unidos está dando un giro inesperado. AT&T, buscando expandir su alcance, está convirtiendo sus tiendas Cricket Wireless en puntos de venta de AT&T Fiber, una estrategia que podría revolucionar la forma en que se contrata internet de banda ancha en el país, aunque no sin cierta incomodidad para los empleados.
La expansión silenciosa de la fibra óptica
Si acudes a tu Cricket Wireless local en busca de un nuevo plan de telefonía, prepárate para una sorpresa: es posible que te ofrezcan también la posibilidad de contratar AT&T Fiber. Ya se ha implementado en algunas zonas de Texas, con promociones atractivas que rondan los 40 dólares al mes. La fecha de lanzamiento generalizada, según filtraciones recientes, se sitúa alrededor del 9 de abril de 2026, aunque la implementación inicial ya comenzó en noviembre de 2024 con la venta de AT&T Internet Air, la opción de internet inalámbrico fijo de AT&T.
Sin embargo, hay una limitación importante: no todas las tiendas Cricket participarán en esta iniciativa. Wave7 Research estima que solo “menos de la mitad” de las más de 4.000 tiendas operadas por Cricket ofrecerán acceso a la fibra, debido a las restricciones geográficas impuestas por la disponibilidad de la infraestructura de AT&T. La lógica es clara: no se puede vender un servicio donde no existe la red para soportarlo.
De hecho, la cosa podría ir aún más allá. Se rumorea que AT&T podría renombrar sus servicios de internet, incluyendo AT&T Internet Air y Fiber, bajo la marca “Cricket Internet” para 2026, gestionando la facturación a través de Cricket. Esto significaría que Cricket dejaría de ser únicamente un proveedor de telefonía prepago para convertirse en un operador de conectividad integral.

La estrategia de at&t: agrupar y fidelizar
Esta jugada no es un movimiento aislado. AT&T ha lanzado recientemente AT&T OneConnect, un paquete de servicios convergente que combina internet de banda ancha y telefonía móvil en una sola factura. La empresa ha reconocido públicamente que sus clientes convergentes – aquellos que contratan tanto internet como móvil – son los más valiosos, destacan por su menor tasa de abandono, la preferencia por velocidades de internet más elevadas, la adición de líneas móviles adicionales y una mayor lealtad a la marca. La lógica es simple: ofrecer una solución integral es más atractivo y, sobre todo, más rentable.
La competencia se intensifica. Verizon ha obtenido la aprobación de la FCC para adquirir Frontier Communications por 20.000 millones de dólares y T-Mobile también está invirtiendo en su red de fibra óptica. Para AT&T, Cricket Wireless, con su extensa red de tiendas minoristas, se convierte en un activo estratégico clave en esta batalla por el liderazgo del mercado.

¿Empleados felices? la otra cara de la moneda
Pero no todo es color de rosa. En un hilo de Reddit, empleados de Cricket Wireless han expresado su frustración ante esta nueva función. Se sienten preparados para vender planes de telefonía prepaga, no para realizar complejas instalaciones de fibra óptica. El cambio de rol, sin la formación adecuada, podría generar una experiencia negativa tanto para los empleados como para los clientes, y comprometer la efectividad de la estrategia de AT&T. La empresa se enfrenta al desafío de gestionar esta transición de forma cuidadosa, asegurándose de que sus empleados estén equipados para el nuevo rol.
La irrupción de AT&T Fiber en Cricket Wireless es un movimiento audaz. El tiempo dirá si esta estrategia logra atraer nuevos clientes y fidelizar a los existentes, o si la resistencia interna y la confusión en el punto de venta obstaculizan su éxito. Una cosa es segura: el mercado de las telecomunicaciones está en constante evolución, y AT&T está apostando fuerte por un modelo de distribución innovador.
