Deezer declara la guerra al 'ai slop': música generada, alta fidelidad, no

La música, tal como la conocemos, podría estar al borde de una transformación radical. Deezer, la plataforma de streaming francesa, ha encendido las alarmas al anunciar que no ofrecerá versiones de alta fidelidad a canciones creadas por inteligencia artificial, una medida drástica ante el crecimiento exponencial de este fenómeno.

La inundación de canciones artificiales

La cifra es escalofriante: el 44% de toda la música que llega a Deezer es generada por IA, lo que equivale a 75.000 canciones al día y 2 millones cada mes. El crecimiento es meteórico, pasando de unos modestos 10.000 temas diarios hace un año a la actual cifra que desborda cualquier previsión. Pero no solo es la cantidad, es la velocidad con la que se produce esta avalancha.

Mientras otras plataformas se muestran reacias a abordar el problema, Deezer ha optado por la transparencia. Su CEO, Alexis Lanternier, ha sido claro: “La música generada por IA ya no es un fenómeno marginal”. La compañía ha desarrollado una herramienta para detectar estas creaciones artificiales, logrando desmonetizar el 85% de ellas. Pero la lucha va más allá de lo económico.

El golpe a los artistas y la economía de la música

El golpe a los artistas y la economía de la música

La música generada por IA representa una pérdida financiera significativa, tanto para las plataformas como para los músicos reales. La proliferación de canciones que imitan a artistas famosos, creadas en minutos por un coste irrisorio, permite a individuos generar ingresos ilícitos a costa del trabajo de otros. Un ejemplo reciente, un usuario que, creando cientos de miles de canciones con IA y reproduciéndolas con miles de bots, logró acumular una fortuna, enfrentándose ahora a años de prisión.

Pero el daño va más allá de la piratería directa. Cada tema generado por IA que se reproduce, desplaza a una canción creada por un músico humano, reduciendo sus ingresos y desincentivando la creación artística original. La plataforma, además, se ve obligada a asumir costes adicionales por el ancho de banda consumido por estas canciones, que no aportan valor artístico real.

Deezer lidera la resistencia y llama a la acción

Deezer lidera la resistencia y llama a la acción

Ante esta situación, Deezer ha tomado una postura firme. No solo ha prohibido la alta fidelidad para la música generada por IA, sino que también ha abierto su tecnología de detección a toda la industria. El llamamiento a la competencia es claro: Spotify y otras plataformas deben unirse a esta batalla contra el “AI slop”.

“Esperamos que todo el ecosistema musical se una a nosotros para tomar medidas que ayuden a salvaguardar los derechos de los artistas y a promover la transparencia para los fans”, ha declarado Lanternier. La decisión de Deezer no es solo un movimiento estratégico, sino una declaración de principios. El futuro de la música depende de la capacidad de la industria para proteger la creatividad humana frente a la omnipresencia de la inteligencia artificial. La pelota está ahora en el tejado de Spotify y los demás gigantes del streaming.

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