economia

Renta 2024: tu empresa podría pagarla. esto es lo que debes saber

La declaración de la renta, un trámite anual que genera más incertidumbre que certezas, puede tener una sorpresa agradable este año: tu empresa podría asumir, total o parcialmente, el importe a pagar. Sí, has leído bien. No es una utopía, sino una posibilidad amparada por la ley, pero con condiciones específicas que conviene conocer a fondo.

El error en la nómina: la clave para que tu empresa asuma la deuda

La Agencia Tributaria (AEAT) ha puesto en marcha su campaña de la renta, y como cada año, miles de contribuyentes se enfrentan a la temida declaración. Pero este año, según el artículo 99.5 de la Ley del IRPF, existe una vía para que las empresas se hagan cargo de la deuda generada, siempre y cuando el problema se derive de un error en las retenciones practicadas en la nómina. Es decir, si la empresa ha calculado mal el IRPF y ha retenido menos de lo que correspondía, el empleado no tiene por qué asumir la diferencia.

Pero, ¿cómo funciona esto en la práctica? La situación no implica que el empresario pague directamente la declaración del trabajador en condiciones normales, sino que abre la puerta a una exención bajo un criterio muy concreto: la negligencia empresarial. La empresa puede regularizar las retenciones en nóminas posteriores, o bien, la AEAT puede reclamar la diferencia directamente al empleado. La tercera opción, y la más beneficiosa para el trabajador, es que este no tenga que pagar la deuda, demostrando que el fallo fue exclusivo de la empresa.

¿Cómo se calcula el irpf y por qué puede salir a pagar?

¿Cómo se calcula el irpf y por qué puede salir a pagar?

Como sabes, el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) se paga de forma progresiva sobre los ingresos anuales. En el caso de los trabajadores por cuenta ajena, este impuesto se adelanta a través de las retenciones aplicadas en la nómina mensual. La empresa calcula el porcentaje de IRPF según el salario, la situación familiar y otros factores, reteniendo una parte del sueldo para ingresarla en Hacienda. Estas retenciones son, en esencia, minipagos a cuenta del impuesto. Cuando llega la campaña de la renta, la AEAT compara lo retenido con lo que realmente se debía pagar, y ahí es donde pueden surgir las sorpresas: si se ha retenido más, la declaración sale a devolver; si se ha retenido menos, la declaración sale a pagar.

Pero ojo, porque hay factores que pueden alterar este cálculo. Un cambio en el estado civil, el nacimiento de un hijo, una discapacidad, o incluso una simple subida salarial pueden modificar el porcentaje de retención aplicable. Si no se comunican estos cambios a la empresa, la retención podría ser incorrecta, generando un resultado a pagar en la declaración.

Más de una fuente de ingresos y retribución en especie: otros factores a considerar

Más de una fuente de ingresos y retribución en especie: otros factores a considerar

Otro punto clave a tener en cuenta es la existencia de más de una fuente de ingresos. Si trabajas para varias empresas, o tienes ingresos por alquileres o inversiones, la base imponible del IRPF aumenta, y el impuesto final podría ser mayor que las retenciones practicadas en la nómina. Además, la retribución en especie, es decir, los bienes o servicios que ofrece la empresa como parte del salario (un coche, un seguro médico, etc.), también se considera rendimiento del trabajo y debe declararse en el IRPF.

Evitar sorpresas: revisa tu nómina y actualiza tus datos.

Para evitar que la declaración de la renta te lleve una desagradable sorpresa, lo más recomendable es revisar periódicamente el porcentaje de retención aplicado en la nómina, informar a la empresa de cualquier cambio personal o familiar, y ajustar voluntariamente el porcentaje de retención si se prevén ingresos adicionales. La proactividad, en este caso, es tu mejor aliada para evitar sorpresas y optimizar tu declaración.

Según datos de la AEAT, el 30% de las declaraciones presentadas en 2023 salieron a pagar, lo que demuestra la complejidad del sistema y la importancia de estar bien informado. Este año, no te quedes a oscuras: conoce tus derechos y asegúrate de que tu empresa asuma su responsabilidad si el error es suyo.