Los días se alargan: la tierra se está haciendo más lenta, según la nasa

La rotación de nuestro planeta podría cambiar radicalmente, según un reciente estudio de la NASA que confirma un retraso gradual en la duración de los días.

Un cambio imperceptible… por ahora

Durante siglos, hemos asumido que un día dura exactamente 24 horas. Sin embargo, la realidad es que esa cifra es una media. La Tierra no gira de manera uniforme, y su velocidad de rotación varía constantemente, influenciada por factores tan diversos como las mareas generadas por la Luna, las corrientes atmosféricas o incluso los movimientos internos del planeta.

El principal responsable de este fenómeno es la interacción gravitatoria entre la Tierra y la Luna. Las mareas, producto de esta atracción, generan fricción en el lecho marino, lo que, a largo plazo, desacelera la rotación del planeta. Este proceso, que se ha estado produciendo durante millones de años, provoca un aumento de aproximadamente 1 a 2 milisegundos por siglo.

Un factor nuevo en juego: el cambio climático

Un factor nuevo en juego: el cambio climático

Pero la historia no termina ahí. Recientemente, los científicos han detectado un nuevo factor que podría acelerar este proceso: el cambio climático. El deshielo de los polos, por ejemplo, redistribuye grandes cantidades de masa desde las regiones heladas hacia los océanos, alterando la distribución de la masa terrestre y, por consiguiente, la velocidad de rotación.

Si la tendencia actual continúa, según estimaciones de la NASA, los días podrían llegar a durar 25 horas en un plazo de 200 millones de años. Un plazo, estadísticamente hablando, que parece inimaginablemente lejano. Sin embargo, es importante recordar que estas variaciones, aunque imperceptibles en nuestra vida cotidiana, tienen consecuencias significativas en ámbitos científicos y tecnológicos, como el sistema GPS, la navegación por satélite o las telecomunicaciones, que dependen de mediciones del tiempo extremadamente precisas.

Un legado de siglos: días más cortos en el pasado

Un legado de siglos: días más cortos en el pasado

Curiosamente, la rotación terrestre no es un fenómeno nuevo. De hecho, hace cientos de millones de años, un día en la Tierra podía durar unas 20 horas. Este dato, obtenido a través de análisis de rocas y sedimentos, nos recuerda que la rotación del planeta es un proceso dinámico y en constante evolución.

La NASA ya ha anunciado planes para enviar una base lunar, una iniciativa que, paradójicamente, podría contribuir a comprender mejor los efectos del cambio climático en la rotación terrestre. Pero, quizás, la verdadera pregunta no sea si los días se harán más largos, sino si la humanidad tendrá la capacidad de adaptarse a un planeta en constante cambio. Un planeta que, en definitiva, nos está mostrando que la estabilidad es una ilusión.