El chip que aguanta 900°c y mantiene datos sin alterarse: la tecnología más resistente
En un descubrimiento casual, un equipo de investigadores de la Universidad del Sur de California ha desarrollado un chip capaz de funcionar a una abrasadora temperatura de 900°C y almacenar información durante más de 180 horas en condiciones extremas.

Un resultado prometedor para la electrónica en entornos calientes
Lo destacable de este avance no es solo que el componentes pueda soportar temperaturas récords sin derretirse, sino que, además, ha logrado mantener la información sin alterarse ni perderse en millones de lecturas.
Según la investigación publicada en la revista Science, el secreto está en el uso de memristores de grafeno, un nanomaterial compuesto por una sola capa de átomos de carbono. Esta tecnología flexible y resistente permite a los memristores operar fiablemente hasta 700°C y retener datos en diferentes estados.
Este logro abre posibilidades para dispositivos y ordenadores que puedan operar en espacios con temperaturas cercanas a los 900°C, como el planeta Venus, el más caliente del sistema solar con temperaturas de aproximadamente 465°C.
