David gross: la probabilidad de una guerra nuclear se acerca peligrosamente al 2%

El físico David Gross, con una carrera dedicada a desentrañar las complejidades del universo, ha lanzado una advertencia escalofriante: las probabilidades de un conflicto nuclear a nivel global son significativamente mayores de lo que se cree.

Un análisis de riesgos con un toque de pesimismo

Gross, conocido por sus investigaciones sobre el comportamiento de los quarks y sus ideas sobre la teoría de cuerdas, estima que existe un riesgo anual de cerca del 2% de que se desate una guerra nuclear seria. No se trata de una profecía, sino de un análisis riguroso basado en datos históricos y la actual situación geopolítica. Según el científico, la diferencia entre un 1% y el 2% puede parecer marginal, pero a lo largo de décadas, se traduce en un riesgo inaceptable.

“Las cosas han empeorado muchísimo en los últimos 30 años”, afirma Gross, recordando cómo la estimación inicial de un 1% durante la Guerra Fría se ha visto superada por la proliferación de armas nucleares y la creciente tensión entre potencias. El peligro no reside únicamente en la existencia de estas armas, sino en la acumulación de fricciones internacionales y la ausencia de acuerdos efectivos de control de armas, como los tratados de control de armas estratégicas que ya no existen.

La inteligencia artificial, un nuevo factor de riesgo

La inteligencia artificial, un nuevo factor de riesgo

Pero la amenaza no se limita al ámbito nuclear. Gross también advierte sobre el potencial peligro de la inteligencia artificial. “Si tienes 20 minutos para decidir si enviar cientos de misiles con ojivas nucleares a China y Rusia por ‘nuestro querido presidente’, los militares podrían pensar que es más prudente dejar que la IA tome esa decisión”, explica, y pone de relieve el riesgo de delegar decisiones críticas a algoritmos que, a veces, presentan “alucinaciones”. La cuestión no es solo técnica, sino de control humano. Cuanto más rápido actúan las máquinas, más difícil resulta supervisar sus decisiones en tiempo real.

La experta Christian Lous Lange, Premio Nobel de la Paz, ha señalado que “la tecnología es un sirviente útil, pero un amo peligroso”. Gross, sin embargo, no se resigna al fatalismo. “Hay medidas fáciles de implementar, me refiero a las naciones. Por ejemplo, dialogar entre sí”, insta. A pesar de la carrera armamentística sin precedentes y la existencia de tres superpotencias nucleares, el científico recuerda la capacidad de la humanidad para resolver problemas complejos en el pasado, citando el entendimiento del átomo y el desarrollo de la mecánica cuántica. La clave, según Gross, reside en la voluntad política para actuar con urgencia, tal como se hizo con el cambio climático, donde la comunidad científica logró generar conciencia global –aunque, reconoce, con resultados aún discutibles.

“No creo que todo esté perdido”, concluye Gross. “Pero la situación actual exige una respuesta inmediata. No podemos permitir que la inacción nos conduzca a un futuro de incertidumbre y, potencialmente, de destrucción.”